27.3.17

Ocho años después del inicio de La Gran Recesión, los bancos centrales siguen inyectando 200.000 millones al mes en el sistema financiero mundial para evitar que éste implosione

"(...) Ocho años después del inicio de La Gran Recesión, los bancos centrales siguen inyectando 200.000 millones de dólares al mes en el sistema financiero mundial para evitar que éste implosione. Pero en la actual crisis sistémica del sistema capitalista global, los bancos centrales están perdiendo, aunque ellos no lo crean, el control sobre el valor de su moneda, la situación de sus sistemas financieros y su papel en la economía global.

Sin embargo, hay una pérdida sutil todavía más preocupante desde el punto de vista de quienes realmente mandan. No pueden frenar un descontento social creciente fruto de la cosecha de todo aquello que fueron sembrando durante años de políticas económicas injustas, incluidas aquellas implementadas por los bancos centrales, y que han enriquecido en gran medida a los más ricos a expensas de todos los demás. 

Cuando las personas se empobrecen y empiezan a ser conscientes, y asumen que la culpa no es de ellos, al final, tras el desbordamiento de esa última gota que colma el vaso, acaban enojándose con las autoridades que muñeron las políticas distópicas. Y obviamente se desata la de San Quintín.

La expansión financiera que despega a partir de 1993 obedece a políticas explícitas, y deliberadas. Desde finales de los 80 occidente en general, y muy especialmente Estados Unidos, experimentaba una larga secuencia de crecimientos raquíticos que mostraban las tremendas dificultades para mantener expansiones de la producción, sobre la base de una redistribución de la renta que no conseguía expandir a la clase media, ya entonces muy afectada por una intensa deslocalización que trataba de aprovechar la globalización comercial y financiera. Un proceso simultáneamente acelerado por un continuo cambio tecnológico.

La burbuja financiera, no fue sino una vía para sortear artificialmente los límites que imponía la desequilibrada distribución de la riqueza en el mundo. Las emisiones billonarias de activos financieros derivados, solo servían, y sirven, para sostener una expansión artificial de la demanda, que sortease la caída de la tasa de ganancia del capital y, sobre todo, facilitase la financiación de un gigantesco proceso de acumulación, y la adquisición de riquezas por todo el globo a favor de unas pocas manos.

La continua aplicación de regulaciones, o re-regulaciones a favor de la movilización del capital, es una constante histórica, que desdice la visión ingenua que alude a los problemas de codicia desatada para explicar la actual crisis. Por ello cualquier ejercicio de prospectiva no debe dejar de tener en cuenta las posibles estrategias de las clases dominantes y las configuraciones históricas que dan forma operativa y real a los intereses de las elites.

 A la vista de los acontecimientos, el capital aún sigue pensando que puede darle una vuelta de tuerca al mercado global liberalizado, posicionándose desde hace años para dominar la extracción de rentas especulativas, aprovechando los escenarios de geo-escasez energética y alimentaría, y diseñando, a espaldas del poder democrático, las nuevas arquitecturas financieras globales.  (...)

La política económica implementada en la mayoría de las democracias occidentales desde el inicio de la actual crisis sistémica se diseñó, y continúa dibujándose, al margen de la defensa de los intereses de la ciudadanía. 

No existe la libre competencia, los mercados no son eficientes, el libre albedrio solo genera pobreza, las gerencias corporativas nos han robado como nunca, la autorregulación no funciona, la avaricia de las élites es desmedida, los mercados financieros están fuertemente sobrevalorados.

El objetivo último de las políticas implementadas en diversos campos –económico, social, educativo, judicial,..- es tratar favorecer de manera permanente los intereses de la clase dominante. Nunca en la historia reciente las democracias habían caído tan bajo, con tanto mediocre al frente de distintos gobiernos de diferente pelaje. En eso debemos reconocer que la superclase lo ha hecho muy bien.

 Pero, a diferencia de la portada del The Economist, lo peor no ha pasado. Todo lo contrario, las causas que han originado la actual crisis económica no solo no se han corregido sino que han empeorado. La carga de la deuda en los países desarrollados se ha convertido en un evento extremo utilizando cualquier medida histórica y requerirá de una ola de condonaciones de deuda, negociadas o no. 

Y cuando los mercados financieros, profundamente sobrevalorados, de una vez por todas se den cuenta de ello, el juego se acabó. Al final, a las élites les puede salir muy cara su avaricia porque, como demuestra la historia, las tensiones sociales y el caos les acabarán devorando. Y sino al tiempo."                  (Juan Laborda, Vox Populi, 19/03/17)

La UE celebra su Gran Error... o sea, su fracaso

"Sesenta años después de la firma del Tratado de Roma, Europa no tiene mucho que celebrar. Es una efeméride. Importante, eso sí.

 Pero es también la celebración de un fracaso. De un Gran Error que se clavó en la médula de Europa como un puñal envenenado, en la década de los noventa. Me explico, porque no es fácil argumentar en pocas líneas una tesis densa y siniestra, como la Europa misma.  (...)

Nació Europa como un niño maltratado pero mimado. (...) A velocidad de vértigo la UE se convirtió en una historia de éxito. 

 Plagada de frustraciones también, pero los eurócratas sacaron partido del favorable ambiente económico occidental y de la paz política entre las dos grandes familias europeas: democratacristianos y socialdemócratas. Hasta que llegaron Reagan y Thatcher, en los años ochenta, y con ellos la corriente predominante del neoliberalismo impregnó el pensamiento económico y los intereses políticos. La Europa comunitaria, presa de su debilidad, se olvidó de lo que había bautizado como la Europa Social, la economía social de mercado, el keynesianismo ¿congénito? al modelo fiscal europeo, y apostó aún más fuerte por lo que siempre se había llamado la Europa de los mercaderes, si bien su semblante cambió más bien hacia la Europa de las grandes corporaciones y los intereses financieros globalizados.

Llegó el Tratado de Maastricht en un momento ideal pero extremadamente peligroso. La UE quiso avanzar hacia la moneda única, dejándose llevar por la ambición de abarcar con ella todo el espacio posible, no sólo empresarial y geográfico, sino también en el corazón de unos ciudadanos que podían mirar con ilusión el proyecto aunque muy pronto sintieron que no iba con ellos, sino más bien contra ellos. 

La Unión Monetaria vaciaba el alma de la ciudadanía europea, tecnificaba las decisiones de política económica y  pretendía unificarlo todo por la fuerza, aunque no fuera manu militari.  (...)

Ante el panorama interno (creciente intolerancia), y externo (con una Europa que pierde peso en un mundo que creía suyo hasta hace décadas), que se dibuja en el horizonte, no hay mucho que celebrar. Emergen nubes negras de nuevo proteccionismo, aumento del gasto militar, fórmulas reforzadas de exclusión social, y crecientes desigualdades locales y globales. 

Parecen triunfar los nacionalismos y el tribalismo, en lugar de la cooperación y la integración, como proclaman la mayoría de los organismos internacionales.  (...)

Europa celebra su Gran Error: empeñarse en crecer sobre la moneda, la economía, la expansión geográfica y unas instituciones que, salvo excepciones, carecen de sensibilidad para apreciar lo que sucede y tomar las riendas del rumbo hacia otra Europa.  

(...) de seguir así, cada vez habrá menos que celebrar.(...)"                 (José Antonio Nieto SolísProfesor titular de Economía Aplicada (UCM), Público, 25/03/17)

Trump no es tan peligroso por lo que dice o hace sino porque es la señal de que una plutocracia es la que está controlando los intereses de Estados Unidos

"(...) ¿puede ser que Donald Trump esté actuando como vacuna, como contraejemplo ante los votantes de Europa? 
 
Es probable. Pero hay que distinguir tres elementos. 

El primero, que a mí me divierte mucho: las derechas o a la progresía socialista criticando a Donald Trump. Si siguen así van a terminar siendo antiimperialistas. Madre mía. Van a terminar criticando a la madre Estados Unidos, al centinela de Occidente, al fundamento de nuestras vidas, cultura y civilización... 

Segundo: Es evidente que Donald Trump es un elemento peligroso, no tanto por lo que dice y hace, que no es muy diferente de lo que han hecho los demás, incluido Obama, sino porque es una señal de que los ricos de Estados Unidos se están preparando para lo que viene. 

Trump no es tan peligroso por lo que dice o hace sino porque es la señal de que una plutocracia es la que está controlando los intereses de Estados Unidos. Directamente, sin intermediarios políticos. Esa es la gran diferencia. Antes gobernaba la familia Bush, o los Clinton, Obama… familias políticas, políticos profesionales que han hecho de la política su modo de vida. 

Ahora no, esto es otra cosa.
Ahora son directamente los ricos que han dicho: “Están pasando cosas, y esto lo tenemos que ventilar directamente nosotros”. Eso es lo que más me preocupa y me da miedo de Estados Unidos, la señal de que algo muy profundo está cambiando en los poderes de Estados Unidos, que se están preparando para la crisis que viene. 

Para mí este gobierno está poniéndose la venda antes de la herida, se está preparando para un asalto que no sabremos muy bien cuál es ni de dónde vendrá, pero para el que ya están tomando medidas. Será un conflicto mundial en el que Estados Unidos quiere jugar con cartas muy poderosas. 

Para mí no es ninguna broma, no es un populismo sin más, sino que se trata de que en el capitalismo norteamericano, en sus entrañas, algo muy serio está pasando, se están anticipando a una crisis. Y efectivamente, como decías, eso pueda llevar a países europeos a temer, lo entiendo. 

Pero si se siguen haciendo las mismas políticas en Europa que desencadenan los populismos, los populismos van a continuar. Hoy se les puede derrotar, pero tres años más haciendo las mismas políticas y acabarán ganando, y ganando por mucho. Que es un poco lo que venía diciéndose. 

Nos reíamos del padre de Marine Le Pen, pero ya nos reímos menos cuando fue solo frente a Chirac. Ahora seguramente lleguemos a un escenario en el que se enfrenten Macron y Le Pen. Y ante ese escenario ¿qué votarán los trabajadores? ¿A un rico que es algo así como Rivera con dinero? ¿El hombre de la banca Rothschild o una populista de derechas como Marine Le Pen? 

Eso es muy delicado. En Estados Unidos hubo una posibilidad que fue Bernie Sanders frente a Hillary Clinton. El stablishment dijo no a Sanders porque era un radical. Pero ese radical podía haber ganado las elecciones.

Ahora en Francia va a ocurrir lo mismo. No puede ser Mélenchon, no puede ser Benoît Hamon, tiene que ser un hombre moderado, del centro moderado, tiene que ser Macron. Pero Macron ¿qué va a hacer? ¿Desmantelar el Estado francés?, ¿los derechos sociales?, ¿acabar con las libertades republicanas y con los derechos de los trabajadores en Francia, que han sido duramente combatidos por el propio partido socialista? 

Ese es el problema. Si se hacen las mismas políticas Marine Le Pen o cualquiera ganará las elecciones, éstas o las próximas en Francia. (...)"            (Entrevista a Manuel Monereo,Pedro Vallín

Muchos estadounidenses están experimentado su momento, 'El triunfo de la voluntad'. Ven una y otra vez a Trump sin sentirse aburridos o asqueados, convencidos de que los últimos ocho años eran una distopía “progre” y que lo que está aconteciendo es, si no la utopía, al menos los primeros pasos en esa dirección

"(...) Después de todo, la polvareda que se ha levantado es la consecuencia de los primeros pasos en un enorme proyecto de demolición que podría estar ocultando el hecho de que Trump esté tratando de que los estadounidenses aprueben algo que va esencialmente en contra de Estados Unidos y es –potencialmente– un programa absolutamente elitista. 

Tal como Bannon prometió, el objetivo de Trump es destruir el statu quo y reemplazarlo por un nuevo orden mundial definido por la sigla CCB: Conservador, Cristiano y Blanco. Los medios pueden decir lo que más les guste y los críticos reír todas sus ligerezas. Mientras tanto, los hombres del presidente están tratando de imponer se voluntad en un país y un mundo obstinados.

El triunfo de la voluntad

Cuando estaba en la facultad, hice un curso sobre el surgimiento del nazismo en Alemania. En cierto momento, el profesor nos hizo ver El triunfo de la voluntad, el famoso documental que Leni Riefenstahl presentó en 1935. El film había sido rodado en el congreso del Partido Nacionalsocialista del año anterior y mostraba largos pasajes del discurso que Adolf Hitler dirigió a sus fieles. 

El profesor nos aseguró que El triunfo de la voluntad había sido un éxito de taquilla. Difundió el nombre de Hitler en todo el mundo y dejó sentada la reputación de realizadora de Riefenstahl. La película se hizo tan popular en Alemania que fue proyectada durante meses en salas itinerantes; la gente volvía a verla una y otra vez. Nuestro profesor nos juró que la encontraríamos fascinante.

El triunfo de la voluntad no era fascinante. Hasta para los estudiantes absortos por los detalles del surgimiento del nazismo, las cerca de dos horas del documental resultaban tremendamente aburridas. Cuando hubo acabado la película, bombardeamos al profesor con preguntas y quejas. ¿Cómo había podido imaginar él que nosotros encontraríamos fascinante el documental?

Él sonreía. “Esto es lo fascinante”, nos dijo. “Esta fue una película extraordinariamente popular; hoy sería casi imposible tener sentado a un estadounidense para verla toda completa.” Él quería que nosotros entendiéramos que la gente en la Alemania nazi tenía una mentalidad totalmente distinta, que ellos estaban participando en una especie de frenesí colectivo. No les parecía que el nazismo fuese algo horrendo. No pensaban que estaban viviendo en una distopía. Eran unos auténticos creyentes.

Hoy en día, muchos estadounidenses están experimentado su momento El triunfo de la voluntad. Ven una y otra vez a Donald Trump sin sentirse aburridos o asqueados. Creen que la historia ha ungido un nuevo líder para dar nueva vida al país y devolverlo a su legítimo lugar en el mundo. Han sido convencidos de que los últimos ocho años eran una distopía “progre” y que lo que está aconteciendo en este momento es, si no la utopía, al menos los primeros pasos en esa dirección.

Es imposible que el núcleo duro de los embelezados por Trump pueda ser convencido de otra cosa. Desprecian a las elites progresistas. No creen en la CNN ni en el New York Times. Muchos de ellos adhieren a teorías descabelladas sobre el islam y los inmigrantes, y las continuas maquinaciones encubiertas del más famoso de los “inmigrantes islámicos”, Barack Obama.

 Para este núcleo duro de los seguidores de Trump, Estados Unidos podía empezar a desmoronarse, la economía a caer en picado, la comunidad internacional a mirar con desdén el liderazgo de Washington; entonces, continuará creyendo en Trump y el trumpismo. El presidente podría incluso tirotear a algunas personas y sus seguidores más fanáticos no dirían más que “¡Buen disparo, señor presidente!”

 Recordar: después de que la Alemania nazi se viniera abajo tras la derrota de 1945, un número significativo de alemanes continuaron subyugados por el nacionalsocialismo. En 1947, más de la mitad de aquellos que todavía estaban vivos aún creía que el nazismo era una buena idea que había sido mal realizada. (...)

El final de Trump no vendrá de las manos de una Katniss Everdeen****. En primer lugar, creer que vendrá un salvador que desafiará exitosamente al sistema “totalitario” nos coloca en el interior de la crisis en la que Donald Trump se vendió a sí mismo como el solitario cruzado dispuesto a combatir contra un “Estado profundo” controlado por taimados progresistas y conservadores cobardes, todos ellos con la complicidad de los medios hegemónicos. 

A los estadounidenses tampoco les ayudará hacer realidad el sueño de sacar su estado de la Unión (¿estás escuchando, California?) o el de algunas personas de refugiarse en la pureza de la política tradicional. Dado que la visión distópica de la administración está basada en el caos y la fragmentación, la respuesta debería ser la unión de quienes se oponen –incluso de quienes puedan oponerse– a lo que en este momento hace Washington. 

En tanto lectores, tenemos la libertad de interpretar la ficción distópica. En tanto ciudadanos, podemos hacer algo mucho más subversivo. Podemos reescribir nuestra distópica realidad. Podemos, nosotros mismos, cambiar ese lóbrego futuro. Sin embargo, para hacer eso, necesitaremos crear un relato mejor, incorporar algunos caracteres más interesantes y de colores más vivos y, antes de que sea demasiado tarde, escribir un final mejor, uno que no se despida de nosotros con explosiones, gritos y un fundido a negro."               (John Feffer , TomDispatch, en Rebelión, 20/03/17)

Carta abierta al pueblo de Grecia: "Estáis siendo sacrificados ante los ojos del mundo"... Alemania, sin piedad, anunció el último saqueo de Grecia, pidiendo al país que entregara oro, servicios públicos y bienes raíces al MEE, gestionado en gran parte por Alemania

"Estimado y muy querido pueblo de Grecia,

Está siendo asesinado justo delante de los ojos del mundo y nadie dice ni pío. Y menos aún la élite griega. Su Gobierno. Unos cuantos, pero demasiados, permiten la matanza porque creen que no les concierne. Están cegados por el falso glamur del euro y por pertenecer a la “clase elitista” de los nobles europeos (¡sic!).

Aparentemente viven lo suficientemente bien, incluyendo a los socialistas de caviar de Syriza. Han dejado que su país se desangre hasta morir literalmente, moralmente, socialmente y psicológicamente. La atención médica ya no está disponible, o ha sido privatizada, y se ha vuelto inaccesible. Las pensiones se redujeron cinco veces. Nunca fueron más que un kit de supervivencia. Hasta ahora se han reducido en algunos casos en más del 50%. 

Hordas de gente viven de los donativos de comida. La mayoría de los servicios sociales, incluyendo en gran medida la educación, han sido vendidos, privatizados. Se fueron en un parpadeo.

 Llegó, por orden de Alemania –y la Santa troika– la banda criminal de los tres, el FMI, el Banco Central Europeo (BCI) y la Comisión Europea (CE); éste último es un mero grupo de títeres corruptos no elegidos, que deciden el destino de unos 800 millones de europeos, incluidos USTEDES, el pueblo griego, aceptando llevar el extremo más duro del palo. 

En septiembre de 2016 la Comisión Europea no elegida envió a Grecia una legislación de más de 2.000 páginas, redactada en Bruselas, en inglés, para ser ratificada por el Parlamento griego en pocos días o atenerse a las consecuencias. Nadie ha preguntado: “¿Qué consecuencias?”

Bruselas ni siquiera se molestó en traducir al griego este ilegible montón de papeles legalistas, ni tampoco permitió al Parlamento el suficiente tiempo para leerlo, digerirlo y debatir la nueva legislación fiscal. La mayoría de los parlamentarios no lo pudieron leer, ya sea por razones de idioma o debido al corto límite de tiempo impuesto. 

El Parlamento ratificó la legislación de todos modos.
Con esta nueva le, Grecia está transfiriendo incondicionalmente, durante 99 años, todo el bien público (infraestructuras públicas, aeropuertos, puertos incluso playas públicas, recursos naturales, etc.) al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE), que es libre de vender (privatizar) a precios de liquidación a quien esté interesado, supuestamente para pagar la deuda griega. 

El fondo fue estimado originalmente, ciertamente subestimado, en unos 50.000 millones de euros. Mientras tanto el valor de los activos griegos ha sido rebajados aún más por la troika a entre 5.000 y 15.000 millones de euros, en comparación con la deuda de Grecia de más de 350.000 millones de euros. El MEE es un aparato supranacional no democrático que no responde ante nadie.

Con esta legislación, el Parlamento griego –¡SU Parlamento, Estimado Pueblo de Grecia!– ha quedado anulado. Ya no se le permite aprobar ningún presupuesto o legislación fiscal (impositiva). Todo se decide en Bruselas en connivencia con el FMI y el BCE. La última vez que ocurrió una situación similar fue en 1933, cuando el Reichstag (Parlamento) alemán transfirió todo su poder legislativo al canciller Adolf Hitler.

Esto, querido pueblo de Grecia, es puro fascismo económico, justo delante de sus ojos y los ojos del mundo, pero nadie quiere verlo. El peor ciego es el que no quiere ver.

Esta confiscación de activos se confirmó cuando la última esperanza de un cierto alivio de la deuda se desvaneció a finales de febrero de este año. Incluso el FMI inicialmente recomendaba, y todavía hoy en privado recomienda, el alivio de la deuda. 

 Sin embargo Alemania, sin piedad, anunció el último saqueo de Grecia, pidiendo al país que entregara oro, servicios públicos y bienes raíces al MEE, gestionado en gran parte por Alemania. La cantidad del próximo “rescate”, si Grecia se arrodilla y se rinde del todo, podría ser de 86.000 millones de euros, lo que significa nueva deuda.

 ¿A cambio de qué? Más interés, un mayor servicio de la deuda (intereses y amortización de la deuda) y una perspectiva aún más sombría para nunca, y quiero decir nunca, poder salir de este fascismo estadounidense-europeo que ha impuesto el proceso de asesinato de una nación.

La canciller Angela Merkel dijo que “la postura de Berlín sobre el programa de rescate de Grecia se mantuvo sin cambios”, después de reunirse con la directora del FMI Christine Lagarde hace unos días, http://russia-insider.com/en/greece-surrender-gold-public-utilities-and-real-estate-exchange-pieces-paper-printed-brussels (...)

La deuda de Grecia nunca fue una amenaza para la Unión Europea, como hizo creer la propaganda de la Reserva Federal (FED), el Banco Central Europeo BCE y el Banco WS. La griega y la subsiguiente “crisis europea” fueron fabricadas enteramente por los banqueros para su beneficio, en detrimento de Grecia y Europa. No tenía nada que ver con la deuda griega o europea. Pero nadie lo cuestionó. 

Aquellos economistas europeos e internacionales de primer nivel y políticos que lo sabían no se atrevieron a hablar. Las voces de los que se atrevieron a decir la verdad fueron amortiguadas. A la gente de Europa se le mintió, incluyendo a los griegos, como de costumbre por los medios de prensa.

Pongamos la deuda griega en perspectiva...

En septiembre de 2011, sin previo aviso, el Banco Nacional Suizo (SNB) devaluó el franco suizo en un 12 % frente al euro para proteger su economía. Se trata de una medida injusta por lo menos, ya que ninguno de los países vinculados a la zona del euro tiene la libertad de revalorizar o devaluar su moneda según lo juzgue necesario su economía, es decir, Grecia. Aunque Suiza no es un miembro directo de la UE, está vinculada a la UE por más de 120 contratos bilaterales, de hecho es miembro de la UE. 

Durante los tres años y medio de bloqueo del tipo de cambio a una tasa fija de al menos 1,20 francos suizos por euro, el SNB acumuló más de 500.000 millones de francos en divisas extra, principalmente en euros. Esto representa aproximadamente el 150 % de la deuda actual de Grecia.

Suiza, un país de 8 millones de habitantes, en teoría, podría rescatar la deuda total de Grecia, digamos, sin intereses, con un préstamo a 50 años (términos de la AIF del Banco Mundial) en solidaridad y compensar un poco la ética cuestionable del SNB frente a los miembros de la UE. Suiza no sufriría. 

Al contrario, tal medida ayudaría a detener el riesgo de una inflación en la moneda suiza, debido a las enormes cantidades de francos suizos que necesitaban ser «impresos» para mantener el tipo de cambio artificial frente al euro. ¿Estaría Suiza dispuesta a emprender una acción solidaria de rescate? Probablemente no. 

¡Gente de Grecia! – ¡Despierten! ¡Tomen las cosas con sus propias manos! ¡No crean más en sus políticos ni en los medios! Salgan de esta organización criminal llamada Unión Europea y este sistema monetario occidental fraudulento que les está estrangulando a muerte. Recuperen su soberanía, su propia moneda. Declaren incumplimiento de su deuda, Occidente no puede hacer nada al respecto.

 No si ustedes manejan su país con sus propios bancos públicos, y su propio dinero, poco a poco, pero seguramente reconstruirán la economía destruida. El reembolso de la deuda es negociable. Los casos abundan en todo el mundo. Argentina es una de las más recientes. Incluso Alemania renegoció su deuda externa en 1952 (véase Acuerdo de Londres de la deuda externa alemana).

Alemania, líder de esta masacre económica contra Grecia, debe a Grecia grandes pagos de reparación de la Segunda Guerra Mundial. El 8 de febrero de 2015 el Primer Ministro Tsipras pidió a Alemania que pagara su deuda total de indemnización a Grecia por un equivalente de 279.000 millones de euros, en términos actuales.

 Alemania respondió en abril de 2015 que el problema de la reparación se resolvió en 1990 lo cual, por supuesto, no es cierto. No se puede excluir que gran parte de la presión de Alemania sobre Grecia hoy es un medio de desviar la atención mundial de la deuda de reparación que Alemania debe a Grecia. 

Pueblo de Grecia, sea consciente de lo que está pasando. NO acepte lo que su gobierno, Bruselas y la troika están haciendo con USTEDES y SU país. Al contrario, soliciten el pago total de la indemnización a Alemania y reclamen el grexit, como un seguimiento completamente legítimo a su voto abrumador de julio de 2015 a los paquetes de “rescate” de la troika que imponen más austeridad.
Si lo hacen pronto verán la luz al final del túnel, una luz que ha sido apagada durante demasiado tiempo por Alemania, los gánsteres de la troika y su propio Gobierno.

El ministro alemán de Hacienda, Wolfgang Schaeuble, sigue intentando burlar al griego e impresionar al resto del mundo amenazando a Grecia con la expulsión del euro. Cualquier gobierno sano convertiría esa amenaza en su propia iniciativa y abandonaría a este monstruo putrefacto llamado Unión Europea, junto con su falsa y fraudulenta moneda común llamada euro.

 Pero ese es el problema, Grecia está gobernada por la locura. Por lo tanto el Gobierno griego responde a la insensatez (de la troika) con sumisión loca, es decir, con el cumplimiento manso, en detrimento de millones de sus compatriotas ya privatizados y esclavizados. (...)

Nadie grita, vocifera, se revuelve, sale a las calles, bloquea las calles, los puentes, los ferrocarriles, durante días, semanas, interrumpe el comercio todavía en curso de los dueños extranjeros de lo que queda de los bienes públicos de SU país. 

Nadie. Esto no es para culpar a los griegos que tienen que luchar por la supervivencia, que tienen que encontrar maneras de alimentar a sus hijos y sus familias, pero el j’accuse va para el clan Tsipras-Syriza y todos los elitistas griegos, los medios de comunicación, (¿todos ellos comprados como en Alemania por la CIA?) Y los parlamentarios que sólo miran con estupor pero se hacen a un lado. Ninguna acción. Ven a Grecia ¡SU país, pueblo de Grecia! sangrando hasta la muerte.

Tengan en cuenta que esto en realidad no se trata de la deuda y los rescates. Si les dicen que la “crisis de la deuda” europea es culpa de Grecia y que una nueva crisis se está gestando, dependiendo de lo bien que Grecia se ajuste a las reglas de la próxima fianza es una mentira indignante.

 Esta crisis es fabricada por los europeos, su élite, los Goldman Sachses de este mundo, dirigidos por la Reserva Federal FED, que dirigen el Banco Central Europeo a través de Mario Draghi, exejecutivo de GS, que de hecho dirige la economía europea. 

¿Por qué quieren a Grecia bajo sus botas? Ellos, la escoria de Bruselas y el “pantano” de Washington (como el presidente Trump solía llamar al establishment del Deep State de Washington), quieren una Grecia sumisa. Porque Grecia se encuentra en una localización geográfica altamente estratégica, en las vías de comunicación entre el oeste y el este. 

Grecia es un país de la OTAN. Tal vez el segundo país más importante de la OTAN (después de Turquía), debido a su posición estratégica. No quieren que Grecia sea gobernada por un gobierno "de izquierda". Syriza, por supuesto, es todo menos de izquierda.

 Es tan neoliberal como quieren los amos del universo, quienes quieren "cambio de régimen" el buen viejo cambio de régimen que amenaza a todos aquellos que no se doblegan a las reglas de Occidente. En este momento el Gobierno de Syriza se está de rodillas para complacer a los amos del dinero y dejar que su pueblo sea miserablemente humillado y arruinado.

Si Grecia celebrara nuevas elecciones y permitiera que un partido de derecha y el primer ministro ganaran, a la moda de la Nueva Democracia o incluso al fascista Golden Dawn, o una coalición de ambos, el problema de la deuda desaparecería casi de la noche a la mañana. 

Lo que Washington quiere, y Bruselas por extensión (como buen títere), es una Grecia complaciente que nunca cuestionará su papel en la OTAN, nunca cuestionará a la UE, nunca cuestionará sus grilletes al euro y nunca cuestionará el acceso de los Estados Unidos al Mar Mediterráneo, rico en minerales e hidrocarburos en alta mar.

 Lo mismo se aplica, por cierto, también a Italia, España y Portugal, también estados ribereños del Mar Mediterráneo. Sus gobiernos ya han sido cambiados por injerencia externa (US/EU) a monigotes neoliberalistas de derecha. 

La elite griega y la inacción del Gobierno es inexcusable. Este es el síndrome de Estocolmo en su peor versión. Sumisos a su verdugo hasta que la muerte los separe. Y la muerte en forma de destrucción total, saqueo total, esclavitud total, no está lejos.

¿Tú, pueblo de Grecia, quieres seguir este camino hacia la esclavitud por un imperio depredador que finalmente manejará cada movimiento que hagas? ¿O quieres recuperar tu soberanía, tu propia moneda, desvincularte de la dictadura de Bruselas y empezar de nuevo como el noble y sabio pueblo griego que trajo la democracia al mundo hace unos 2.500 años? 

Seguramente Grecia todavía tiene visionarios y la sabiduría para rehacer la democracia. Recuerden, aunque no podemos cambiar nuestra localización geográfica el futuro se encuentra de forma irrefutable en el Oriente.

¡Vamos a vivir nuevamente, Grecia!

¡Viva el pueblo de Grecia!

(Peter Koening, economista suizo, profesor de la Universidad de Zúrich y funcionario del Banco Mundial durante 30 años, Fuente original: GlobalResearch. Traducción de Antonio Fernández para Conjugando Adjetivos)

Las especulaciones sobre quién ideó los atentados del 11M revelan la gran y manipulable ignorancia que aún existe en nuestro país sobre el peor atentado de la historia de España

"En los últimos meses se ha especulado en la prensa española sobre el cerebro de los atentados del 11 de marzo de 2004. Su concepción y dirección han sido atribuidas a Youssef Belhadj, al informarse de su expulsión a Marruecos tras cumplir una larga condena en prisión.

 También a Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, El Tunecino, al divulgarse que uno de sus sobrinos es combatiente terrorista extranjero en Siria. Incluso a Rabei Osman El Sayed, condenado en Italia por terrorismo e inexplicablemente absuelto por nuestro Tribunal Supremo, al publicarse que está en Egipto. Estas conjeturas revelan la gran y manipulable ignorancia que sobre el 11-M aún existe en España.

Hay suficiente evidencia para deducir que el cerebro del 11-M fue Amer Azizi. Esa evidencia deriva, por una parte, de la documentación policial y judicial disponible, tanto en el sumario incoado en la Audiencia Nacional por la matanza en los trenes de Cercanías como en otros procedimientos dentro y fuera de España, que contienen valiosa información sobre individuos relacionados con el entramado terrorista que la perpetró

Por otra parte, de la información obtenida por servicios antiterroristas fuera de nuestro país, en particular los estadounidenses. Y, por último, de los hallazgos de mi propia investigación académica, desde que a finales de 2008 encontré el primer indicio al respecto en una sentencia contra miembros británicos de Al Qaeda dictada por un tribunal de Manchester.

Antes de que, en julio de 2006, terminase la instrucción del sumario del 11-M, lo que sabíamos de Azizi es que, nacido en 1968 no lejos de Casablanca, emigró a España a finales de los ochenta o inicios de los noventa, hizo suya una versión rigorista del islam, se radicalizó en el yihadismo y para mediados de esa década fue incorporado por Imad Eddin Barakat Yarkas a la célula de Al Qaeda que ya entonces lideraba en nuestro país. Esta célula fue desmantelada en noviembre de 2001, en el curso de la Operación Dátil que desarrolló la Unidad Central de Información Exterior (UCIDE) del Cuerpo Nacional de Policía (CNP).

También sabíamos, antes de cerrarse el sumario del 11-M, que Amer Azizi destacaba, dentro de esa célula, como agente de radicalización y reclutamiento, o que recibió entrenamiento terrorista en Bosnia y luego, al menos dos ocasiones, en Afganistán, a cuyos campos enviaba a otros marroquíes residentes en España. 

No fue uno de los numerosos detenidos en la Operación Dátil precisamente porque se encontraba en Irán ocupado en asuntos relativos al tránsito de yihadistas hacia Afganistán. Huyó a Pakistán y desde allí, a inicios de 2002, se incorporó a la matriz de Al Qaeda.

Concluido el sumario sobre el 11-M empezamos a conocer bastante más sobre Azizi y su papel como cerebro de los atentados de Madrid. A raíz del impacto de un misil lanzado el 1 de diciembre de 2005 desde un dron estadounidense contra un edificio en la localidad de Haisori, en el noroeste de Pakistán, para matar a Hamza Rabia, entonces jefe del aparato de operaciones externas de Al Qaeda —dedicado principalmente a la planificación de atentados en países occidentales—, pudo averiguarse, pues falleció asimismo como consecuencia del ataque, que desde 2003 su adjunto era Amer Azizi.

A las autoridades estadounidenses les llevó algún tiempo confirmar la identidad de Azizi. Hasta septiembre de 2006 no compartieron con las españolas esa información, mediante un mensaje en el que se leía lo siguiente: “Nos complace informar a sus servicios que Amer Azizi, buscado por su Gobierno por tener vínculos con Imad Eddin Barakat Yarkas, fue identificado recientemente como Jafar al Maghrebi, alias Ilyas, activista de Al Qaeda con base en Pakistán. Jafar trabajó directamente a las órdenes de Hamza Rabia, anterior jefe de operaciones exteriores de Al Qaeda. Ambos individuos fueron abatidos en diciembre de 2005”.

Un mes después, en octubre de 2006, las autoridades estadounidenses aportaban algún detalle más a las españolas: “La trayectoria de Azizi desde 2002 sugiere que era un importante y muy valorado miembro de Al Qaeda, con experiencia y conocimiento para ejercer de director de operaciones terroristas en países occidentales en general y europeos en particular”.

 Antes, al concluir 2001, en Karachi, Amer Azizi decidió vengarse de España por la Operación Dátil y, logrando transmitir instrucciones a un acólito de confianza entre los miembros de la célula de Abu Dahdah no detenidos, desencadenó con ellos la movilización que culminó con el 11-M.

En marzo de 2002 empezó a configurarse en Madrid la célula que evolucionó en red del 11-M con otras aportaciones individuales —como la de Rabei Osman El Sayed, reclutador itinerante de Al Qaeda en distintos países europeos— y colectivas. Ese mismo año se añadió la del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM). En el verano de 2003 se unió una banda de delincuentes comunes radicalizados como yihadistas. 

Azizi se mantuvo en contacto con los nodos de estos tres componentes, entre los que sí estuvieron El Tunecino —que acabó imprevistamente siéndolo de la célula inicial— y Youssef Belhadj —quien lo fue respecto al del GICM y entre cuyas pertenencias en la localidad belga de Molenbeek, donde residía, apareció la fecha del 11-M fijada por escrito el 19 de octubre de 2003—, además de Jamal Ahmidan, El Chino.

Cuando Amer Azizi ideó atentar en España no era miembro de la matriz de Al Qaeda. Era alguien que acababa de perder la célula a la que pertenecía. Pero consiguió que el directorio de Al Qaeda asumiera y apoyase su plan de venganza, al coincidir con la estrategia general de la organización yihadista en el contexto de la guerra de Irak. En la revisión que del 11-M hizo en 2008 el National Counterterrorism Center (NCTC), entidad coordinadora de las agencias estadounidenses de Inteligencia, se lee: “A través de Azizi, Al Qaeda contaba con un vehículo para transmitir la aprobación de la operación en Madrid o para proporcionar instrucciones detalladas”.

Cuatro destacados miembros de Al Qaeda capturados dos años después del 11-M y bajo custodia de Estados Unidos confirmaron las actividades de Amer Azizi. En septiembre de 2007, las autoridades norteamericanas trasladaron a las españolas parte de esta nueva información, esperando fuese “de ayuda en su investigación en curso sobre los responsables de los atentados de marzo de 2004”. 

En 2009, un cronista de Al Qaeda elogió la labor de Azizi instruyendo “leones” que se preparaban para “transformar la tranquilidad de los cruzados en un infierno”. Como infierno fue, ante todo por el enorme sufrimiento ocasionado a las víctimas, el 11-M.

En marzo de 2002 empezó a configurarse en Madrid la célula que evolucionó en red del 11-M con otras aportaciones individuales —como la de Rabei Osman El Sayed, reclutador itinerante de Al Qaeda en distintos países europeos— y colectivas. Ese mismo año se añadió la del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).

 En el verano de 2003 se unió una banda de delincuentes comunes radicalizados como yihadistas. Azizi se mantuvo en contacto con los nodos de estos tres componentes, entre los que sí estuvieron El Tunecino —que acabó imprevistamente siéndolo de la célula inicial— y Youssef Belhadj —quien lo fue respecto al del GICM y entre cuyas pertenencias en la localidad belga de Molenbeek, donde residía, apareció la fecha del 11-M fijada por escrito el 19 de octubre de 2003—, además de Jamal Ahmidan, El Chino.

Cuando Amer Azizi ideó atentar en España no era miembro de la matriz de Al Qaeda. Era alguien que acababa de perder la célula a la que pertenecía. Pero consiguió que el directorio de Al Qaeda asumiera y apoyase su plan de venganza, al coincidir con la estrategia general de la organización yihadista en el contexto de la guerra de Irak. 

En la revisión que del 11-M hizo en 2008 el National Counterterrorism Center (NCTC), entidad coordinadora de las agencias estadounidenses de Inteligencia, se lee: “A través de Azizi, Al Qaeda contaba con un vehículo para transmitir la aprobación de la operación en Madrid o para proporcionar instrucciones detalladas”.

Cuatro destacados miembros de Al Qaeda capturados dos años después del 11-M y bajo custodia de Estados Unidos confirmaron las actividades de Amer Azizi. En septiembre de 2007, las autoridades norteamericanas trasladaron a las españolas parte de esta nueva información, esperando fuese “de ayuda en su investigación en curso sobre los responsables de los atentados de marzo de 2004”.

 En 2009, un cronista de Al Qaeda elogió la labor de Azizi instruyendo “leones” que se preparaban para “transformar la tranquilidad de los cruzados en un infierno”. Como infierno fue, ante todo por el enorme sufrimiento ocasionado a las víctimas, el 11-M."                

24.3.17

“Las economías de Grecia, Italia y España no se recuperarán nunca”

"(...) Randall Wray habla sobre política monetaria con la convicción y la urgencia del hereje que se sabe en posesión de una verdad poderosa. El economista es una de las figuras destacadas del movimiento de la teoría monetaria moderna, o modern money theory, que rompe con el análisis ortodoxo sobre la creación del dinero y propone políticas para el pleno empleo. (...)

Entonces, cuando los Estados entran en lo que llamamos ‘crisis de deuda soberana’…

¿Como Japón?

O como los países del euro. 

No, no, centrémonos por un momento en Japón. No tiene crisis de deuda. Su nivel de endeudamiento se acerca al 250% del PIB. Durante veinticinco años, ha rondado unos intereses del 0% y ha sufrido deflación, con los déficits presupuestarios más grandes del mundo. No hay crisis de deuda. 

¿Existen las crisis de deuda soberana? ¿Son posibles?

¿En Japón? No. ¿En EEUU? No. ¿Reino Unido? ¿Turquía? Tampoco. ¿Qué tienen en común? Todos ellos emiten su propia moneda. ¿Qué pasa si uno abandona su moneda y adopta la de otro? Puede haber un problema de deuda, porque ya no tienes moneda propia. 

Hay países que ‘dolarizan’ su economía. Lo hizo Ecuador. Argentina tenía un régimen de convertibilidad en los años 90. Puede resultar muy problemático, porque la única manera de conseguir dólares, si no se puede exportar suficiente, es pedirlos prestados. Si se piden prestados, hay que devolverlos con intereses, y si no se consiguen más dólares, puede haber consecuencias desastrosas, incluido el impago de la deuda. 

¿Cuál es el problema de Europa? Grecia o Italia tenían moneda propia. ¿Podía agotárseles? No. ¿Qué hicieron? Renunciaron a su propia moneda. Adoptaron el euro, que es una moneda extranjera. Ahora están en una situación para la que no hay solución de mercado. Esas economías –Grecia, Italia, España— no se recuperarán nunca.

¿Y si salieran del euro?

Bueno. Tendrían que salirse del euro, o habría que reformar todo el sistema. Una cosa o la otra terminará sucediendo. 

¿A qué se refiere con reformar el sistema? 

Las soluciones técnicas son muy fáciles. Una consiste en aumentar el presupuesto del Parlamento Europeo, que es de menos del 1% del PIB. En EEUU, la unión monetaria está bien hecha. El banco central –la Reserva Federal— se encarga de la política monetaria, y el Departamento del Tesoro de la fiscal. 

En la Unión Europea creyeron que se podría tener un banco central único, pero que cada Estado tuviera su política fiscal. Eso no puede funcionar. Pero sí existe un Parlamento Europeo. Si su presupuesto fuera más razonable, lo suficientemente grande como para estabilizar la demanda agregada en toda la economía, y distribuir más demanda a las economías que pierden empleo por sus déficits comerciales, podría haber una salida.

 ¿Cómo de grande tendría que ser? Diría que en torno a un 10%, la mitad del presupuesto de los EEUU, sería suficiente. Eso redistribuiría la demanda. Todo el mundo, incluso Alemania, tendría más demanda, pero se haría de manera progresiva, para que la periferia reciba relativamente más que el centro.

Habla de “distribuir demanda”. Pero, ¿cómo se haría eso? 

El modo ideal es una garantía de empleo. Pongamos que la Unión Europea financia una garantía de empleo. Hoy en día podríamos estar hablando de un 5% del PIB, que quizá en Grecia sería más cercano al 10%, pero después de la recuperación se estabilizaría entre un 1% y un 3%. 

¿Cree que eso resolvería tanto el problema del empleo como el de la estabilidad financiera?

Las crisis europea y estadounidense fueron idénticas. Pero la crisis financiera que fue igual para ambos se convirtió en crisis de deuda soberana en Europa, porque sus países no son soberanos. En EEUU, no fue así.

Pudimos poner en marcha un estímulo fiscal, aunque fuera insuficiente. Salvamos el sistema financiero sin imponerle la deuda estatal a Nueva York o Dakota del Sur. Europa hizo eso, trasladando el peso a los Estados, no soberanos. España tenía superávits contables antes de la crisis. 

De pronto, llega la crisis financiera y la deuda estatal explota. El problema fue el sector financiero privado. La solución no es la austeridad, sino la regulación y supervisión bancaria, la ruptura de los oligopolios financieros y el encarcelamiento de los responsables de la situación. La garantía de empleo no es suficiente. Tiene que venir acompañada de las restricciones a los excesos financieros.

Ha dicho antes que los países que ceden su soberanía monetaria dejan de ser soberanos. Pero, ¿no está el resto de países subordinado a EEUU en materia monetaria, al ser el dólar la moneda de reserva mundial?

La medida en que se subordinan responde a decisiones políticas. Hay países que deciden tener un tipo de cambio fijo. Si quieres hacer eso, necesitas exportar, ¿y qué necesitas para exportar? Salarios bajos. Una demanda agregada baja. Mantener a tu población lo suficientemente pobre como para importar. Lo hacen voluntariamente. No tienen por qué hacerlo.

¿Cuál es la alternativa? 

Dejar que la cotización de la moneda fluctúe. Eso te da más margen de maniobra en política fiscal. Si decides vincular tu moneda al dólar, mantendrás un tipo de interés alto, perdiendo control sobre la política monetaria. Tu tipo de interés tiene que estar por encima del de los EEUU, para mantener una moneda fuerte. Si la dejas fluctuar, puedes mantener los tipos más bajos y depreciar la moneda.

 Con la política fiscal sucede lo mismo: no es necesario tener a gran parte de la población desempleada. Puedes perseguir una política de pleno empleo. La consecuencia puede ser que tu tipo de cambio sea más bajo.

 ¿Y qué problema acarrea eso? A tus élites les sale más caro viajar a Disneylandia. No hablo en broma: para las élites de los países en desarrollo es muy importante poder mandar a sus hijos a Harvard e ir de vacaciones a Estados Unidos. Prefieren tener al 50% de la población en paro para poder hacerlo. (...)"                                                        (Entrevista a Randall Wray , Álvaro Guzmán Bastida, CTXT, 22/03/17)

El 80% de España, en riesgo de convertirse en desierto este siglo

 

"Cada país, cada región del mundo, está amenazada de manera diferente por los efectos del cambio climático. Algunos estados-isla del Pacífico se enfrentan a la desaparición física, engullidos por la subida del nivel del mar. España, por su parte, se arriesga a convertirse en desierto. 

 Hasta el actual Gobierno advierte ya de que el calentamiento global amenaza con que, en lo que queda de siglo, el 80% del suelo esté en peligro de desertificarse. Incluidas las cordilleras montañosas del sur, según un análisis del Ministerio de Medio Ambiente de 2016 recientemente publicado en el Portal de Transparencia gubernamental.  (...)

El mapa de las zonas áridas de la España peninsular refleja cómo de noroeste (Galicia) a sureste (Almería o Murcia) las tierras secas son cada vez más secas (llueve solo entre un 5% y un 20% de lo que se evapora). El riesgo de desertificación, en diferentes grados, afecta a 37,4 millones de hectáreas de los 50,5 millones del territorio total.

Ganando terreno hacia el norte 

Los cálculos del informe muestran que el suelo susceptible de degradarse va ganando espacio: la zona norte de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Valle del Ebro, amplias zonas de Cataluña y la submeseta norte se van tornando más secos hasta perder el tono verde de las zonas húmedas.

 A eso se le añade que las regiones ya áridas empeoran (se vuelven más anaranjadas en los modelos).
De ahí que la España húmeda, que ocupaba un 39% entre 1971 el año 2000, al ritmo actual y con las previsiones disponibles se quede en un 20% al terminar el siglo XXI. La Islas Canarias lo pasarán todavía peor.

El documento indica que se prevé un incremento "muy acusado" de la superficie cuyo balance entre lluvias y evaporación la coloca en la categoría de semiárida, sobre todo en el tercer cuarto del siglo. Pero, al mismo tiempo, destaca que, para el último tercio, los mayores incrementos relativos de zonas en riesgo respecto al año 2000 se van a producir en los suelos con un nivel de amenaza alto o muy alto. Es decir, los peores suelos.

Desertificar un país conlleva consecuencias en muchos niveles. La más obvia resulta la alteración de los ecosistemas que implica "la pérdida de hábitats y de especies", como subraya el IPCC. La biodiversidad se resiente. 

Esta riqueza natural es uno de las características subrayadas por el Ministerio de Medio Ambiente: España es el país de la Unión Europea que más especies de aves, mamíferos y anfibios alberga y está a la cabeza de superficie incrustada en la Red Natura 2000 de protección ambiental con 222.000 km2

Pero, además de esta relación entre mayor desierto y menor biodiversidad, el panel científico de la ONU recuerda que, junto al incremento de riesgo de los incendios forestales, estas áreas se enfrentan a "extensos efectos negativos en la productividad agrícola en el sur" [de Europa]. (...)"          (eldiario.es, 20/03/17)

La histeria con Turquía ilustra el creciente deseo de la UE de convertirse en un búnker... anti-musulmán, ¿y prionto, anti-latino?

"La crisis de este mes de marzo entre Europa y Turquía simplemente pone de relieve el deseo cada vez más fuerte de la Unión Europea de encerrarse en sí misma en medio de la tendencia a destruir desde dentro lo conseguido hasta ahora, no solo mediante el Brexit sino también mediante las políticas que defienden distintos partidos políticos, principalmente populistas, como el Frente Nacional de Marine LePen.

Los últimos incidentes están relacionados con el referéndum para la reforma constitucional convocado para el 16 de abril, en el que los turcos tendrán que decidir si prefieren continuar con el sistema parlamentario actual para gobernarse o si prefieren un sistema presidencial tal y como defiende el presidente Recep Tayyip Erdogan.

En Europa, donde Francia se gobierna por un sistema presidencial, parecen pensar que este sistema no es adecuado para Turquía, que redundará en perjuicio de la democracia y que lo que sirve para Europa, como es el caso de ese sistema, no servirá para Turquía.

Naturalmente, la canciller Angela Merkel, tan preocupada por la democracia en Turquía, no tiene ningún problema en reunirse con el presidente Abdel Fattah al Sisi que depuso por la fuerza a un presidente elegido en las urnas, lo que hizo en El Cairo el 2 de marzo.

Los mismos países europeos que han participado en los incidentes de este mes han permitido que dirigentes turcos de la oposición a Erdogan celebraran reuniones con los votantes turcos en su territorio, algo que no han permitido a los ministros turcos partidarios de la reforma constitucional que propone Erdogan.

Los hechos principales son los siguientes: el 10 de marzo, horas antes de la llegada del ministro turco de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, las autoridades holandesas prohibieron el aterrizaje de su avión.
El 11 de marzo la policía holandesa golpeó brutalmente en Rotterdam a manifestantes turcos que protestaban por la deportación del ministro de Exteriores turco.

Dos días después, el 13 de marzo, la ministra turca de Asuntos Familiares entró en Holanda desde Alemania para hacer campaña. La policía holandesa rodeó el Consulado turco en Rotterdam y arrestó a la ministra.

Inmediatamente la declaró persona non grata y la deportó del país como si de una delincuente se tratara, sin siquiera permitir que se reuniera con el cónsul turco.

Paralelamente, Alemania ha prohibido que los ministros turcos participen en actos de campaña en ese país, donde residen aproximadamente un millón y medio de ciudadanos con derecho a voto en su país de origen.

Este acto sin precedentes en Europa contrasta con las facilidades que Alemania ha dado a los partidos turcos de la oposición para hacer campaña contra Erdogan.Curiosamente, el gobierno de Merkel ha imputado las cancelaciones de las visitas de los ministros turcos a las autoridades locales.

Mientras tanto, un canal público de televisión en Alemania ha hecho una insólita campaña contra el referéndum, es decir contra Erdogan.Después de estos incidentes, Holanda y Alemania han puesto el grito en el cielo porque Erdogan ha comparado la actuación de sus autoridades con la de los nazis, lo que sin duda es una exageración aunque las brutales imágenes de la policía contra los manifestantes en Rotterdam sugieran que Erdogan no ha exagerado demasiado.

¿Cuál es el problema con Turquía? De acuerdo con el expresidente francés Nicolas Sarkozy, el problema es que Turquía es un país musulmán. Sarkozy dijo en su momento que Europa no permitirá de ninguna manera el ingreso de Turquía en la Unión puesto que es un país con 70 millones de musulmanes.Esta viene a ser la sensación que tienen muchos turcos y también muchos europeos.

En Turquía una gran parte de la población que asistió al intento de golpe de estado del verano pasado contra Erdogan cree que la actitud de las grandes democracias occidentales fue demasiado tibia para estar realmente preocupadas con la democracia.

Naturalmente, las viscerales reacciones de los países europeos se están aprovechando en Turquía según les convengan a unos y otros. Tanto Erdogan como la oposición las han convertido en tema central de la campaña. Lo más interesante es que una buena parte de la oposición ha condenado las actuaciones de las autoridades alemanas y holandesas, a pesar de que la oposición no ha hallado ningún problema a la hora de hacer campaña contra la reforma en Holanda y Alemania.

Otro país con una sólida tradición democrática, Dinamarca, ha aplazado la visita que estos días debía realizar a ese país el primer ministro turco, mientras que algunos otros países, con Suiza a la cabeza, han prohibido que se haga campaña para el referéndum turco a pesar de contar con una significativa presencia de trabajadores oriundos de Turquía.

Se estima que en Europa residen unos seis millones de turcos, de los que la mayor parte están en Alemania. Muchos de ellos se han integrado plenamente en Europa mientras que otros están todavía a medio camino y son activos en la vida política de Turquía, al menos en la vida electoral, algo que no debería perseguirse en Europa como se está haciendo estos días.

Sin embargo, los musulmanes turcos y de otros países de Oriente Próximo creen que el problema que subyace en este tipo de incidentes es la islamofobia, el deseo de Europa de mantenerse como un club exclusivo para cristianos, en convertirse en una especie de búnker cerrado, lo que sin duda puede ser útil de alguna manera a muy corto plazo pero no lo será a medio y largo plazo."               (Eugenio García Gascón, Jerusalen, 22/03/17)

Solo queda que un juez dictamine que las titulizaciones hipotecarias son ilegales, para tener que hacer frente a la enésima crisis bancaria... en la UE. El caso del Banco Popular muestra la fragilidad del sistema

"(...)  Mención aparte merece el sistema financiero. Nos siguen engañando con estadísticas trucadas, como la morosidad o los precios de la vivienda, y especialmente con la cuantía de activos tóxicos inmobiliarios en los balances. 

Solo queda que un juez dictamine que las titulizaciones hipotecarias son ilegales y que suponen un dolo innegable para el consumidor final para desmontar todo el entramado tramposo que se gestó alrededor del mercado hipotecario en España.

Hay que tener mucho cuidado con la situación del sector financiero porque no se ha terminado el riesgo de más rescates

Imagínense qué ocurriría con el sistema financiero europeo, y entonces volveríamos a un estado de tormenta perfecta. De nuevo, habría que pensar cómo hacer frente a la enésima crisis bancaria en la UE, lo que dejaría a España sin apenas resuello para hacer frente al coste.

 El caso del Banco Popular es solo un pequeño eslabón que muestra la fragilidad del sistema y la ocultación sistémica de la realidad financiera en la UE.

 Por tanto, no hay nada por lo que brindar, cuando las catacumbas del Estado y de la economía española están podridas, y llenas de bombas de relojería que nadie quiere desactivar, ya que es más fácil seguir con la patada hacia delante de la deuda, la morosidad encubierta y la incipiente vuelta del ladrillo. 

El gobierno y el resto de actores de esta ópera bufa lo fían todo al turismo, a la Semana Santa de récord para que el señuelo del bikini, el bañador y el chiringuito no nos dejen pensar en lo que se nos viene encima, ya de forma estructural: pobreza, desigualdad y atraso secular."             ( Alejandro Inurrieta  , Vox Populi,  20/03/17)

Dentro del marco jurídico neoliberal petrificado de la Unión Europea, y sin posibilidad de reforma no se pueden implementar políticas progresistas... hay que provocar un 'Exit'

"(...) Ninguna institución es ajena a la coyuntura histórico-concreta en la que opera. Estas aparecen como parte integrada de una “época” en cuyo interior adquieren eficacia. La UE no es una excepción. Fuera de su “época” una institución no es útil ni eficaz.

La institucionalización y juridificación de la llamada Constitución económica europea (centralidad del mercado, el pacto de estabilidad, la disciplina presupuestaria, el sistema de Banco Europeo, eliminación de las competencias del Estado interventor, etc.) se consolida a partir de 1993 con la aprobación del Tratado de la Unión Europea (TUE), en un momento de derrota histórica de todas las alternativas sistémicas al neoliberalismo y con todos los Gobiernos miembros, conservadores o socialdemócratas, abrazando el dogma neoliberal.

Fue entonces cuando se procede de común acuerdo: 1. A instituir en los Tratados de la UE los principios neoliberales como pilares sagrados de la integración a los que se tienen que subordinar los Gobiernos y ordenamientos jurídicos estatales a raíz del principio de primacía del derecho de la UE; (...)

 Se procede también a blindar estos nuevos principios mediante el establecimiento de un sistema absolutamente rígido de modificación de dichos Tratados de la UE. Los dos procedimientos de reforma existentes de los Tratados, el ordinario y el simplificado, exigen hoy unanimidad de todos los estados miembros.  (...)

A la vez, como Derecho petrificado, el Derecho de la UE tampoco es útil a los nuevos Gobiernos de izquierdas que puedan surgir. La imposibilidad de reformar los actuales principios y objetivos básicos del Derecho primario de la UE al que están subordinados les atan de manos para implementar otro tipo de política económica que no sea neoliberal.

En general, cuando un sistema jurídico es incapaz de ser modificado, de adaptarse y estar en sintonía con las necesidades de sus destinatarios y, por tanto, de ser útil para ellos, éstos empiezan a operar al margen de las estructuras formales del mismo. Y esto, precisamente, es lo que ya han empezado a hacer los grandes capitales.  (...)

El estallido de la llamada crisis financiera y la imposibilidad de varios países (Irlanda, Grecia, Portugal), desde 2009, de sostener la deuda pública, llevó a la necesidad de tomar medidas urgentes para facilitar financiación a estos Estados y obligarlos a adoptar programas de ajuste. Uno de los mecanismos para este fin fue el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).  (...)

El MEDE se constituye como una institución financiera internacional integrada por los países de la eurozona que, a pesar de tener relaciones institucionales fuertes con la UE, tiene personalidad jurídica propia y autónoma y un sistema institucional y de toma de decisiones propio diferente del de la UE.

Además el hecho de que el MEDE se conforme como una institución autónoma de la UE permite evitar el requisito de la unanimidad para su ratificación, entrada en vigor y adopción de decisiones en su interior. El tratado del MEDE establece un mecanismo propio donde sólo se requiere los votos de Alemania, Francia, Italia y España para su entrada en vigor y toma de decisiones.

Vemos pues como la creación del MEDE se inserta dentro de una estrategia del Capital de desplazamiento y creación de nuevas estructuras de derecho económico fuera del Derecho de la UE que, al requerir unanimidad y ante la incertidumbre de que surjan nuevos Gobiernos que bloqueen la adopción de decisiones en el interior de las instituciones de la UE, ya no les es útil para llevar a cabo el proceso de adaptación continuo y dinámico de las normas jurídicas a los intereses o necesidades cambiantes del Capital.

Este es el escenario en el que la izquierda deberá abordar el debate sobre el euro y la UE. En él hay dos grandes posicionamientos: o ser “más papistas que el papa” y continuar defendiendo la pertenencia al euro y la UE incluso, cuando los mismos grandes capitales se han dado cuenta que un Derecho de la UE petrificado ya no es útil para adaptar la estructura jurídica a sus necesidades y han empezado a crear instituciones de derecho económico externas a la UE para operar de manera mucho más eficaz desde ellas.

O explicar a la gente que en el interior de un marco jurídico neoliberal petrificado y sin posibilidad de reforma no se pueden implementar políticas progresistas y empezar a trabajar con el resto de la izquierda del sur de Europa para construir un nuevo espacio de integración monetaria alternativo con capacidad de repudiar parte de la deuda y renegociar el resto."                 (Albert Noguera. Profesor de Derecho Constitucional en la Universitat de València. Salir del euro)

Josep Borrell: "Si Le Pen gana en Francia, se acabó la Unión Europea"... Y en el fondo, ¿no sería una buena noticia para el sur?

"Josep Borrell (1947), ex presidente del Parlamento Europeo, considera que el Brexit es "la última manifestación de los populismos", un "grave error histórico" y que ha dividido a la sociedad británica.

 El ex ministro del PSOE sostiene que hay que respetar la decisión del pueblo británico, que en referéndum votó a favor de salir de la Unión Europea, pero considera que la consulta debió contar con una mayoría cualificada (no una mayoría simple, como así ha sido). (...)

"La Comisión Europea ha estimado en 60.000 millones la factura que tendrá que abonar Reino Unido por la salida, mientras que el Gobierno británico calcula una cifra de entre 2.000 y 3.000 millones de euros... Es lo primero que se va a negociar, y al parecer hay mucho margen de negociación", bromeó.

Un Brexit menos duro, indicó Borrell, habría sido la solución noruega, "permanecer en el mercado interior, permitir la libre circulación de personas, pero sin participar en las instituciones". Pero "a los británicos no les vale esta alternativa". 

Reino Unido y la UE tendrán que establecer "un nuevo acuerdo comercial, habrá que negociar más de 300 tratados". En opinión de Borrell, "o se establece un nuevo tratado bilateral o se regula la relación por las normas de la Organización Mundial del Comercio".  

(...) expresó su deseo de que la City londinense "no se convierta en un vulgar paraíso fiscal" para frenar el previsible traslado de bancos y sociedades de inversión. (...)

El ex dirigiente del PSOE subrayó que detrás de Reino Unido "hay países escondidos empujando, que también están descontentos", pero que todavía no se han atrevido a expresarlo abiertamente. Borrell llamó especialmente la atención sobre las elecciones francesas previstas en primera vuelta para el próximo día 23 de abril. "Si gana Le Pen se acabó Europa", destacó. "Habrá desbandada general, si gana Le Pen, the game is over". (...)"              (Alberto Ortín, Vox Populi, 23/03/17)




Querido Dijsselbloem: en el norte también se gastan el dinero en "mujeres y alcohol"

"Después de las declaraciones de Dijsselbloem, el jefe del Eurogrupo, sobre los comentarios realizados de los países del sur de Europa donde comentaba que malgastan dinero en mujeres y alcohol del dinero público. (...)

Nos podemos preguntar: ¿Qué países del norte han tenido casos de corrupción? ¿Los políticos son tan corruptos como las empresas de estos países? (...)

Corrupción del expresidente de Alemania Christian Wulff


El año 2012 saltó a la palestra el escándalo más sonado de corrupción en Alemania de su expresidente de la UCD Christian Wulff. Sólo duró en su cargo de presidente de Alemania poco más de un año. El expresidente, Chrisitna Wulff, anunció su dimisión a causa del escándalo de tráfico de influencias en el que vio involucrado .


En sus tiempos de primer ministro regional había aceptado un crédito privado con condiciones ventajosas de empresarios amigos por medio millón de euros, con el que compró una casa unifamiliar. (...)

Corrupción de empresas alemanas en Grecia


Siemens, Daimler o Rheinmettal son empresas alemanas involucradas en escándalos de corrupción en Grecia durante el año 2015. Una de las más afectadas fue Siemens que 19 de sus antiguos directivos tuvieron que comparece ante la justicia griega.


El caso de Siemens fue uno de los más sonados en Alemania. Cuando se descubrió que la empresa utilizaba dinero ilegal para sobornar a clientes potenciales. El dinero utilizado para esto se estima en varios cientos de millones de euros.


En concreto, 64 personas fueron acusadas de corrupción y blanqueo de dinero, dentro de un gran caso de sobornos pagados para tener acceso al mercado público. Siemens fue acusada de paga 70 millones de euros a diferentes responsables para obtener diferentes proyectos a finales de los años 90.


También grandes empresas de armamento alemán están entredicho ya que según la diputada Die Linke se aprovecharon del enorme gasto en Grecia en defensa. Un gasto que ha contribuido al crecimiento de su deuda pública.  (...)

Corrupción de empresas y políticos en Reino Unido


La oficina antifraude del Reino Unido (SFO) en el año 2016 abrió una investigación contra la empresa Airbus por un presunto **fraude, soborno y corrupción **relacionado con las ventas de aviones comerciales de Airbus.


Estas acusaciones se han referido a irregularidades relativas a consultores externos. La decisión se produjo 3 meses después de que el Gobierno del Reino Unido suspendiera la emisión de créditos a la exportación de Airbus por las supuestas irregularidades en el uso de intermediarios para la venta de aviones.


La Oficina antifraude abrió la investigación concretamente con los cargos por sospechas de fraude, soborno y corrupción en la actividad de la aviación civil de Airbus.


Además del caso de Airbus, en el año 2009, el diario 'The Daily Telegrah' mostró informaciones en las que se implicaba varios políticos laboristas y conservadores que habían utilizado dinero público para pagar gastos personales como hipotecas y alquileres.

En el año 2010, el primer ministro Gordon Brown cesó a 3 de sus diputados del partido laborista por ofrecer sus servicios a empresas que necesitaban cambios en la legislación para hacer negocios en el Reino Unido  (...)

En el año 2012 la empresa Barclays, uno de las mayores empresas del sector financiero en el Reino Unido, fue condenado a pagar una multa de 263 millones de euros por manipular el Libor y el Euribor.


Además de esta entidad financiera, el banco HSBC, Lloyds y RBS también fueron acusados por el regulador financiero del Reino Unido de vender seguros a pequeños empresarios sin haberles informado previamente de los riesgos y penalizaciones que asumían. (...)

La corrupción política en Suecia

  (...) la ministra de Exteriores Margot Wallström,. Dicha ministra fue investigada por instalarse en un apartamento de Estocolmo, ofrecido un sindicato. Con la gravedad que la escasez de viviendas de Estocolmo obliga a la gente esperar años para conseguir una vivienda de alquier."           (Raúl Jaime Maestre, El blog salmón, 23/03/17)

23.3.17

Los gallegos nos gastamos el dinero de los alemanes, de los vascos y de los catalanes en vino y mujeres... los mejicanos, el de los banqueros americanos, y además, violando... los griegos saquearon los fondos de la banca alemana y francesa, y (casi) destruyen la Unión Europea... no cabe duda, los latinos estamos hechos de otra pasta

"(...) No puedo gastarme todo mi dinero en licor y mujeres y a continuación pedir ayuda. Este principio se aplica a nivel personal, local, nacional e incluso a nivel europeo". Esas declaraciones del presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, al Frankfurter Allgemeine Zeitung han levantado una tremenda polvareda en el Parlamento Europeo. (...)

Pero incluso en la bancada socialdemócrata ha recibido críticas severas: las declaraciones "representan el triunfo de la mentalidad del populista Geert Wilders", ha subrayado en una red social el eurodiputado socialista Javier López. (...)

Pero no todo han sido reproches. Ningún eurodiputado de otros países ha pedido explicaciones al jefe del Eurogrupo, y Ramon Tremosa, de PdeCat, pedía más madera: "Si usted quiere criticar a España no hace falta que hable de licor y mujeres, ahí tiene los trenes de alta velocidad sin viajeros que no van a ninguna parte, los aeropuertos y las autovías sin tráfico". No ha habido respuesta por parte de Dijsselbloem. Solo sonrisas. Por ambos lados."              (El País, 22/03/17)

Nos quedan 5 años para alcanzar el empleo de 2007... pero como la tasa de actividad es más baja, si ésta volviese a los niveles de 2007, aún nos quedarían ocho o nueve años más para alcanzar el pleno empleo a la española... sólo para ingenuos o ignorantes, lo peor ya ha pasado

"La economía española tiene el dudoso honor de ser de las pocas en la UE que no ha alcanzado el nivel previo a la crisis en materia de empleo. Los sesudos analistas gubernamentales y sus esbirros en las tertulias acientíficas andan en estos días pregonando que ya hemos logrado alcanzar el PIB previo a la crisis.

Según las cifras oficiales nos faltarían algo más de 3,5 millones de empleos para culminar la década perdida para la economía española, es decir aquella que nos ha llevado desde la euforia de la burbuja inmobiliaria, al descalabro social y las cotas de desigualdad y pobreza no vistas desde hacía mucho tiempo.

Nos quedan 5 años para alcanzar el empleo de 2007

España, por tanto, no es el alumno aventajado, ni el ejemplo a seguir en ningún aspecto, ya que, a pesar del viento de cola (igual para casi todos los países), no somos capaces de crear suficiente empleo, a pesar del crecimiento del PIB.

 Si el crecimiento del PIB se mantuviese al ritmo actual, y teniendo en cuenta el latiguillo absurdo que siempre se añade en economía: ceteri paribus, tardaríamos cinco años más en alcanzar el mismo nivel que tenía España en 2007, eso sí con una tasa de paro del 8%. 

Pero como la tasa de actividad es manifiestamente más baja, si ésta volviese a los niveles de 2007, aún nos quedarían ocho o nueve años más para alcanzar el pleno empleo a la española, una cifra que demuestra el grave problema estructural de la economía española.

 Lamentablemente para algunos ingenuos o ignorantes, lo peor ya ha pasado y por supuesto la situación se va a revertir sin mayor problema en los próximos trimestres, seguramente por mor de la divinidad que nos protege (...)

La gracia del análisis tan optimista que suelen hacer los pseudo científicos que asesoran al Gobierno y a las grandes empresas es que parece que las causas de la crisis sistémica que padecemos se han disipado y no volverán nunca.

No es suficiente con mantener una deuda pública sobre PIB por encima del 100%, y creciendo, no ser el país más dependiente en materia energética o tener un sistema bancario que se tambalea en cuanto sopla un poco el viento, a pesar de los esfuerzos por seguir engañando a los depositantes. 

Además, tampoco es arriesgado fiarlo todo a ver si en las sucesivas campañas turísticas nos visitan más o menos 75 millones de españoles como ha reconocido Rajoy en otro discurso delirante ante su ejército de pelotas regionales.

Los graves problemas de España se mantienen: sobreendeudamiento, desempleo crónico y fragilidad bancaria

La estructura de la economía española es tan débil como antes de la crisis, con un entramado empresarial obsoleto y muy aficionado a los mercados oligopolísticos, tanto naturales como sobrevenidos, que una parte no desdeñable depende del BOE y las mordidas obligatorias para sustentar una clase política tan absurda, como prescindible, y una sociedad hastiada y borreguil.


Como casi siempre, los vientos de cola en España suelen ser más beneficiosos, debido a nuestra tradicional dependencia de lo ajeno: tipos de interés en un país muy endeudado, precios del petróleo bajo en una economía muy dependiente. Estos factores, particularmente la compra de basura en balance de bancos y empresas por parte del BCE, son responsables de algo más de 1,5 p.p de nuestro crecimiento diferencial en este espejismo de recuperación económica.

Sin viento de cola mundial, España crecería 1,5 p.p menos

La pregunta es si se mantendrá este equilibro inestable si se tuerce el efecto Dragui y los precios de la energía se dispara, como algunas previsiones apuntan. Ahí vamos a sufrir mucho porque no tenemos alternativa al turismo ni al petróleo barato.

 No hay que olvidar que, si aislamos al turismo y hostelería y al comercio dependiente de aquél, el empleo creado sería tan reducido que nos quedaríamos a 10 años de alcanzar los niveles previos a la crisis.

 Es cierto que los niveles de exportación han crecido mucho, y hoy suponen el 33% del PIB, algo sobrevenido tras la hecatombe interna, pero nunca podremos suplir la demanda interna por demanda externa para poder sustentar nuestro crecimiento y bienestar.  (...)"               ( Alejandro Inurrieta